Los muertos de COVID-19 también hablan

  • La Fundación Universitaria Ciencias de la Salud – FUCS, realizó una investigación de autopsias realizadas, con importantes descubrimientos por primera vez en una investigación de este tipo en el mundo.
  • La investigación fue publicada en una de las revistas más prestigiosas de patología de la Asociación Americana y Canadiense llamada Modern Pathology.
  • EL COVID 19 no solo afecta al pulmón sino otros órganos como corazón, riñon, bazo, testículos, aparición de trombos y microtrombos en todo el cuerpo.


A lo largo de la historia se ha observado que las autopsias son fundamentales para determinar la fisiopatología de las enfermedades, pues a través de estas se puede determinar qué es lo que pasa o pasó en los cuerpos aún después de fallecidos. Para el caso de la enfermedad COVID-19 las autopsias se convirtieron en una herramienta clave para comprender un poco más esta patología que aún sigue siendo un desafío para el personal médico y científico. 

Las primeras fueron realizadas en Wuhan, epicentro de la pandemia, luego se empezaron a realizar en distintos países del mundo como Alemania, Estados Unidos, Brasil, entre otros, para así poder acercase un poco a lo que pasaba en los cuerpos de las personas que fallecían por esta enfermedad.

En Colombia el Dr. Rafael Parra Medina, médico especialista en Patología, Epidemiología, Fellow Translational Pathology y docente investigador de la Fundación Universitaria Ciencias de la Salud – FUCS, realizó una revisión sistemática de las autopsias realizadas en todo el mundo y se basó específicamente en más de 250 pacientes entre los 32 a 96 años (75,4% eran hombres), realizando descubrimientos importantes por primera vez en una investigación de este tipo en el mundo.

De acuerdo al último estudio publicado en julio por el Dr. Parra denominado: Comments to: A systematic review of pathological findings in COVID-19: a pathophysiological timeline and possible mechanisms of disease progression en la revista científica Modern Pathology se encontró:

Los principales hallazgos de su investigación en las autopsias iniciales es que los pacientes con COVID-19 estaban teniendo una activación de los macrófagos (las cuales son células especializadas en la detección, fagocitosis y destrucción de bacterias y organismos dañinos) que pueden desencadenar en algunos pacientes una enfermedad llamada Síndrome Hemogafosítico Segundario (SHLH).

La presencia de hemofagocitosis se ha observado en pulmón, ganglios linfáticos, médula ósea, hígado y bazo, la SHLH es un síndrome hiperinflamatorio caracterizado por un aumento de proteinas que se asociacian la inflamación, lo cual conduce falla multiorgánica que puede ser mortal
 
Así mismo, se han reportado casos de pacientes con inflamación en los testículos y en algunos casos con aparición de trombos a dicho nivel, así mismo, se encontraron microtrombos a lo largo todo el cuerpo.

Es así como los cuerpos de pacientes con COVID-19 permiten estudiar más este virus demostrando que causa múltiples cambios en el cuerpo además de comprometer los pulmones. 

“El virus es real, está demostrado en las autopsias y en múltiples estudios que es una enfermedad que hasta ahora se está intentado comprender, puede atacar múltiples órganos del cuerpo y la única forma de evitar el contagio es el distanciamiento social y el uso adecuado de tapabocas” complementa el Dr. Parra.

 


 

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